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VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES PRESAS ENFERMAS

VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES PRESAS ENFERMAS

CARCEL DE ZABALLA (ALAVA): VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES PRESAS ENFERMAS SON AISLADAS Y OTRAS PRESIONADAS PARA VIGILARLAS

Las entidades aquí presentes denunciamos las condiciones de encarcelamiento en la que se encuentran las mujeres presas en la  nueva macro-cárcel de Zaballa y, en particular, la grave situación que se da en las celdas especiales de aislamiento para mujeres en las que se aísla y vigila a aquellas con riego de suicidio, como presunta medida “preventiva” para evitar que se quiten la vida.

Ésta medida coercitiva sin embargo resulta contraproducente porque como vamos a relatar, las condiciones inhumanas de confinamiento en esas celdas de aislamiento, relatadas por las propias mujeres encerradas en ellas, no hacen sino agravar más el riesgo de empeorar su salud mental y por tanto de suicidio. Además se convierte a veces en una medida de aislamiento encubierta para apartar a mujeres con patologías mentales graves del resto de las presas.

En el departamento de mujeres de la macro-cárcel de Zaballa, existen dos módulos para mujeres. El módulo 9 que funciona como “módulo de respeto” y el módulo 10 donde se encuentran el resto, aproximadamente hay en ésta prisión unas 80 mujeres presas. Además hemos podido constatar la existencia de celdas de aislamiento especiales para mujeres que debido a su grave situación de deterioro mental son incluidas en el llamado “Plan de prevención de suicidios”. Resulta sorprendente que como medida para prevenir suicidios se aplique a mujeres presas con enfermedades mentales graves el artículo 72 del Reglamento penitenciario español que regula el uso de medios coercitivos tales como el aislamiento celular.[1]

En concreto las celdas de aislamiento a las que nos referimos son tres celdas juntas, un poco más pequeñas que las normales. Están separadas por dos cristales blindados y en medio de esos dos cristales hay una  persiana que solo puede subir y bajar la llamada “presa de apoyo” que en realidad es un presa obligada a realizar funciones de vigilancia que competirían a personal laboral especializado en salud mental o en su caso al propio funcionariado de prisiones.

Las condiciones en las que son aisladas las mujeres con graves problemas de salud mental consisten en su confinamiento en las celdas citadas en las siguientes condiciones: no disponen ni de inodoro, ni de lavabo, ni de ducha. Solo hay un agujero en el suelo para que hagan sus necesidades. El agua corriente sale por un grifo en la pared por lo que el agua cae a la celda, mojando el suelo. En cuanto a objetos básicos de subsistencia no disponen de jabón para tener un mínimo de higiene, ni de papel higiénico, ni de un vaso –aunque sea de plástico-. Y no siempre disponen de compresas o tampones, ni de cepillo y pasta de dientes. Tampoco tienen espejo en la celda a pesar de que para evitar riesgos de autolesión podría perfectamente ser de plástico. No disponen de ropa, ni siquiera de mudas. La única ropa que tienen es la que llevan puesta, nada más. No pueden llevar nada para entretenerse (libros..) y por supuesto tampoco tienen TV. No se les facilita material de limpieza para adecentar la celda, quedando a criterio del funcionariado proporcionarlo o no. La comida llega tarde y fría a estas celdas de aislamiento.

Para poder comunicarse y hablar solo pueden hacerlo pegándose al cristal blindado y decir lo que les pasa, no tienen otra forma. Hay una especie de timbre y portero automático para llamar al funcionario/a por si necesitan o pasa algo. En alguna ocasión comentan que no han respondido. Pero lo que resulta aún más graves es que no se cumple la estipulación reglamentaria tan importante en los casos de aislamiento: las presas en estas celdas no so visitadas diariamente por un médico para la imprescindible evaluación constante de su estado de salud ante el riesgo de suicidio.

Están vigiladas a través de un cristal por una “presa de apoyo” que es obligada a permanecer durante un turno de 12 horas haciendo funciones de vigilancia para poder avisar en caso de que la presa aislada se autolesione o suicide. Hemos tenido conocimiento de que si el funcionario/a de turno no deja hacer el relevo, pueden estar 24 horas seguidas sin ser relevadas. La presa de vigilancia está obligada a realizar estas tareas si quiere permanecer en el llamado “módulo de respeto” (modulo 9 de la prisión) ya que para ello está obligada a firmar un documento de compromiso en el que figura aceptar realizar estas funciones, de tal modo que si se niegan son expulsadas del citado módulo y son trasladadas al modulo 10 con el resto de las mujeres recluidas; en ocasiones, también son sancionadas por ello. Si acceden a estas tareas de “acompañamiento”, es decir, de vigilancia, se les dan hojas meritorias. Con ésta actividad ganan una comunicación íntima más al mes y tres meses de adelantamiento de la libertad condicional si consiguen permanecer en el programa durante un año. Los turnos son de 12 horas, de 9 a 21 horas y de 21 a 9 horas.

Estamos denunciando estas situaciones inhumanas, vejatorias y degradantes ante las instancias judiciales, políticas y administrativas competentes porque estas medidas coercitivas atentan contra los derechos básicos a la intimidad, a un trato digno y a la salud de las mujeres presas. Resulta especialmente preocupante y grave que estas situaciones de violencia contra las mujeres, se den en el seno de instituciones públicas que son las que supuestamente tendrían que combatirlas.

No nos olvidemos de que las mujeres presas son un colectivo tradicionalmente olvidado por el sistema social y penal. Ni la legislación penal ni la penitenciaria se ha ocupado apenas de ellas. Para la sociedad, casi no existen. Como mucho constituyen un apéndice del colectivo de presos, una cifra pérdida en las estadísticas oficiales y sufren una doble condena por ser mujeres ya que todo el sistema de ejecución penal está pensado para la reclusión de hombres y permanentemente son discriminadas del acceso a actividades y servicios pensados tan solo para ellos.

Estas situaciones extremas que describimos no son las únicas que padecen las mujeres presas en la nueva macro-cárcel de Zaballa. En un reciente informe presentado con fecha 23 de mayo de 2012 ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco se valoraba la situación de la nueva macro-cárcel de Zaballa, tras cinco meses desde que comenzó su ocupación con el traslado de gran parte de la población presa encarcelada en la otra prisión del municipio de Iruña de Oca. En el informe, se relatan algunas de las situaciones que afectan a las mujeres presas en este penal, destacándose que el patio de mujeres al igual que el de enfermería es extremadamente pequeño generando la misma sensación de asfixia y claustrofobia.

Además, en el informe se recoge la preocupación de algunas mujeres presas por la existencia de muchas más peleas que en la vieja cárcel, redundando en una situación mucho más estresante. Muchas funcionarias de la vieja cárcel pidieron el traslado a otras cárceles porque no querían ir a la macro-cárcel, unas 10 más o menos. Se denuncia además que en el departamento de mujeres sigue sin haber un módulo para madres con hijas e hijos a su cargo (menores de 3 años) por lo que a las presas residentes en la CAPV en esta situación se las sigue trasladando de prisión.

Por último queremos también denunciar el carácter patriarcal, discriminatorio y vengativo del actual sistema de ejecución penal español puesto que se ensaña especialmente con las mujeres ya que las mujeres presas presentan la mayor tasa de la Unión Europea de mujeres recluidas en relación con los hombres (casi el 8 % del total en España, frente a 3,5 % en Francia o 4,3 % en Italia), tal y como destaca el reciente informe de Abril del presente año de Jueces para la Democracia y la Unión de Fiscales Progresistas sobre el populismo punitivo.

Vitoria-Gasteiz, Julio de 2012


[1] El artículo 72 del Reglamento penitenciario español, regula el uso de medios coercitivos en los siguientes términos: “Son medios coercitivos el aislamiento provisional, la fuerza física personal, las defensas de goma, los aerosoles de acción adecuada y las esposas. Su uso será proporcional al fin pretendido, nunca supondrá una sanción encubierta, y sólo se aplicarán cuando no exista otra manera menos gravosa para conseguir la finalidad perseguida y por el tiempo estrictamente necesario. No podrán ser aplicados los expresados medios coercitivos a las mujeres gestantes y a las mujeres hasta seis meses después de la terminación del embarazo, a las madres lactantes y a las que tuvieran hijos consigo. Tampoco a los enfermos convalecientes de enfermedad grave, salvo en los casos en los que de la actuación de aquéllos pudiera derivarse un inminente peligro para su integridad o para la de otras personas. Cuando se aplique la medida de aislamiento provisional el interno será visitado diariamente por el Médico”.

ZABAIAKO MAKROKARTZELA (ARABA): EMAKUMEEN AURKAKO BORTIZKERIA

GAIXO DAUDEN EMAKUMEAK ISOLATUAK, ETA BESTE BATZUK GAIXOEN ZAINTZA LANAK EGITERA BEHARTUAK.

Gaurkoan hemen bildu garen elkarteak Zabaiako makrokartzelan preso dauden emakumeek bizi dituzten baldintzak salatu nahi ditugu. Zehazki, isolamendurako ziega berezietan ematen ari den egoera larria. Bertan, bere buruaz beste egiteko arriskua omen duten emakumezkoak sartzen dituzte, neurri “prebentibo” moduan aurkezten dutena.

Neurri hertsatzaile hori kaltegarria da. Bertan giltzapetutako emakumeek deskribatutakoaren arabera, baldintzen ankerkeriak gaixotasun mentalak larriagotzeko arriskua dakar. Suizidatzeko arriskua handitzea, beraz. Gainera, buruko gaixotasun larriak dituzten emakume presoak gainontzeko presoengandik isolatzeko neurri ezkutu gisa ere erabiltzen da.

Zabaiako makrokartzelako emakumeen sailak bi modulu ditu. Bederatzigarrena “begirune-modulua” da, eta gainerakoak hamargarrenean daude. Guztira 80 bat emakume daude preso. Horrez gain, buruko gaitz larriak izateagaitik “suizidioen prebentziorako planean” egokitzen dituzten emakumeentzako, isolamendu-ziega bereziak daudela jakin dugu. Harrigarria egiten zaigu, preso emakumeek beren buruaz beste egitea saihesteko neurri moduan, espetxe-araudiaren 72. artikulua aplikatzea. Artikulu horrek isolamendu zelularren moduko neurri hertsatzaileak arautzen ditu, hain zuzen. [1]

Isolamendu-ziegak hirunaka daude antolatuak, bata bestearen jarraian.  Tamainaz, ohikoak baino pixka bat txikiagoak dira. Kristal blindatuzko bi hormek banatzen dituzte ziegak, eta haien artean pertsiana bat dago. Pertsiana erdiko ziegan sartzen duten presoak, “sostengu-preso” deritzonak, igo eta jaitsi dezake soilik. “Sostengu-presoa”, egiazki, zaintza-lanak egitera behartuta dagoen pertsona da. Preso horrek egiten duen lana, berez, buruko osasunean espezializatutako langileei edo presondegiko funtzionariei dagokie.

Hauek dira, buruko gaixotasun larriak izateagatik, isolamendu-ziegetan giltzapetuak dauden emakumeen bizi-baldintzak: ez dute ez komunik, ez konketarik ez eta dutxarik ere; komunaren ordezko gisa zulo bat dago lurrean eta ura hormara itsatsita dagoen iturritik irteten da, lurreratzean ziegaren zorua bustiz. Ez dute xaboirik, ez komuneko paperik, ez edalontzirik. Hortzetarako pasta eta eskuila edo konpresak eta tanpoiak ez daude beti eskuragarri. Ez dute aldatzeko arroparik, soinean daramatena soilik. Ezin dute libururik sartu eta ez dute telebistarik. Ez zaie beti ziega garbitu ahal izateko gairik ematen, unean uneko funtzionariaren esku geratzen da erabakia. Janaria berandu eta hots ailegatzen da isolamendu ziega hauetara.

Komunikatzeko bide nagusia kristal blindatura hurbildu eta ozen hitz egitea da. Zer edo zer gertatuz gero, funtzionariak deitzeko txirrin antzeko bat dago, baina, esan digutenez, batzuetan ez dute erantzun ere egiten. Edonola ere, isolamendu-egoeretarako araudia ez betetzea da larriena: ziega horietan, isolatuak dauden presoek ez dute medikuaren eguneroko bisita jasotzen, eta hori ezinbesteko neurria da, hain zuzen, beren buruaz beste egiteko arriskua duten pertsonen osasun-egoeraren jarraipenerako.

Islatutako presoaren zaintza-lana “sostengu-presoak” egiten du hiruren arteko erdiko ziegatik, kritalezko horma blindatuaren bestaldetik. 12 ordutako txandak egiten dituzte “sostengu-presoek”, 9etatik 21etara eta 21etatik 9etara, isolatutako emakumeak bere burua minduz gero, funtzionariak ohartarazi ditzaten. Jakin dugunaren arabera, unean uneko funtzionariak erreleboa egiten uzten ez baldin badu, 24 orduko txandak egitera hel daitezke. “Sostengu-presoa” zaintza-lan horiek egitera behartuta dago, “begirune-moduluan” jarraitu nahi badu; izan ere, zerbitzu mota horiek betetzeko konpromisoa jasotzen duen idatzia sinarazten baitzaio. Lan mota horiek egiteari uko eginez gero, 10. modulura bidaltzen dituzte, eta zenbaitzuetan zigortuak ere izan dira. Betez gero, saritu egiten dituzte. Eginkizun jakin horrekin, komunikazio intimo bat irabazten dute hilean. Eta programan urtebete eginez gero, baldintzapeko askatasuna hiru hilabetez aurreratzea lortzen dute.

Egoera ankerra, laidogarria eta umiliagarria da deskribatzen ari garen hau, emakume presoen intimitaterako, tratu duinerako edo osasunerako oinarrizko eskubideak urratzen baititu. Horregatik jo dugu salaketarekin hainbat alor judizial, politiko eta administratibotara. Bereziki larria eta salagarria iruditzen zaigu emakumeen aurkako bortizkeria hori erakunde publikoen barnean gertatzea. Hain zuzen, urraketa horien kontra ekin beharko luketen erakundeetan.

Gogora ekarri nahi dugu emakume presoen kolektiboa bereziki baztertuta dagoela, bai gizartean, bai kartzela-sistemaren barnean. Emakumezkoei ez zaie arretarik eskeini ez zigor-zuenbidean, ez espetxe-araudian. Ikusezinak dira gizartearen aurrean, gehienez ere presoen kolektiboaren eranskin; hor nonbait galdutako datua estatistika ofizialaren itsaso zabalean. Emakume presoak zigor bikoitzari egiten dio aurre, askatasun-gabezian kondena betetzeaz gain, itxialdirako espazioak gizonentzako soilik baitaude pentsatuak. Aktibitateak eta zerbitzuak lortzeko orduan baztertu egiten dituzte, etengabe.

Muturreko egoera hauek ez dira emakume presoek pairatzen dituzten gehiegikeria bakarrak Zabaiako makrokartzela berrian. Urte honetako maiatzaren 23an, irekieratik bost hilabete igaro ondoren, makrokartzela berriaren egoera azaltzen zuen txostena aurkeztu zen Eusko Legebiltzarreko Giza Eskubideen Batzordean. Bertan, emakume presoei eragiten dieten zenbait egoeraz ohartarazten zen. Nabarmenduz, emakumeentzako patioa zein erizaindegikoa oso txikiak direla, klaustrofobia sentsazioa sortzeraino.

Aipatu txostenean gainera, emakume presoen ardura jasotzen da kartzela zaharrean baino borroka gehiago egonagatik. Giroa estresagarriagoa bilakatu da. Hamar bat emakumezko funtzionarik beste kartzela batzuetara joatea eskatu zuten berrira joan nahi ez zutelako. Azkenik, Zabaian ere, 3 urtez azpiko seme-alabak dituzten amentzako modulurik ez dagoela salatzen da, horren ondorioz egoera honetan aurkitzen diren emakume presoak Euskal Herritik kanpora lekualdatuak izaten jarraitzen dutelarik.

Bukatzeko, espainiar estatuaren zigor ereduaren izaera patriarkal, diskriminatzaile eta mendekatia salatu nahi dugu, emakumeekin bereziki tematzen delako. Aurtengo apirilean “Jueces para la Democracia” eta “Unión de Fiscales Progresistas”  elkarteek populismo zigortzailearen (populismo punitivo?) inguruan kaleratutako txostenean bertan jasotzen denez, Gizonezko presoekin alderatuta,  Europar Batasuneko emakume presoen tasa altuena du Estatu Espainolak (ia osotasunaren %8a, esaterako Estatu Frantziarreko %3,5aren edo Italiako %4,3aren aurrean).

Gasteiz, 2012ko uztailean