Desde las carceles francesas, Gilbert Ghislain

Saludos a todas y a todos,

Vengo a dar noticia del frente. Es un decir ya que, como en España, aquí, la debacle tuvo que producirse hace mucho tiempo y la resignación se ha instalado entre la grande mayoría de los presos.

Clairvaux es un penal y hace años que los presos están encerrados: 10 o 15 años, numerosos son los que han superados los 20 años y algunos los 30. No es ni más ni menos que un moridero. Aquí como en todos los penales, la gente tiene muy poca esperanza de salir a corto o medio plazo y algunos no saldrán nunca. Prácticamente todo esta autorizado: Ordenador, horno, frigoríficos etc. La mayoría de los tíos transforman sus pequeñas celda en un pequeño cuarto lujoso. Hay trabajo para quien lo desea. Se trata, principalmente, de fabricar los zapatos de los carceleros. No es una broma y además está bien pagado. Como los detenidos llevan muchos años y que no tienen a nadie para asistirles, es lo que la Administración ha encontrado de mejor para gestionarnos.

Somos alrededor de 150 detenidos repartidos en dos módulos. Mas de la mitad de esos detenidos no salen jamás en el patio. Están encerrados en su celda y solo salen, de la misma, para ir a trabajar por la mañana. Solo se trabaja por la mañana. No hay mas remedio que trabajar para poder mejorar la dieta alimenticia y pagarse  las novedades informáticas que permiten a muchos, construirse una realidad virtual y lúdica. Sin embargo instalarse y vivir en una celda de Clairvaux no es sencillo. Las celdas miden, en el mejor de los casos, 7 metros cuadrados. En 28 anos de prisión es la primera vez que veo celdas tan pequeñas. Su dimensión no cumple con la normativa europea pero, ello, deja el Estado Francés indiferente. En materia carcelaria y jurídica, la Francia prefiere cometer infracciones y pagar las multas que le son impuestas.

Es en este contexto que voy a tener que luchar. He luchado toda mi vida pero vista la dinámica de la administración francesa o de sus representantes ,tiene toda la pinta de ser una lucha perdida de antemano y que, probablemente, me va a valer otras penas y pasar lo que me queda de vida entre 4 muros. Es eso o aceptar lo que humanamente se ha convertido en inaceptable.

Todo esto ya no tiene ningún sentido. Yo  no representaba ningún peligro para nadie desde mucho tiempo. Lo que les jode, es que nunca fui capaz de callar una injusticia y que la cárcel no me ha destruido. Les da, completamente, igual  los  delitos cometido hace un cuarto de siclo. Lo que molesta la administración y la ha molestado, siempre, es que las personas preservan su individualidad.  Quieren presos sumisos e infantilizados, lo que es muy distinto a ser reinsertados. Además  no comprenden como tras tantos años de cárcel sigo reclamando el derecho de vivir cuando ni siquiera tendría que existir ya. Mi caso refleja hasta que punto los representantes de la justicia pueden llegar a carecer de escrúpulos. No los quiero y no los respeto ya que no son respetables. Ni siquiera me piden de cambiar sino de hacer como si aceptaba su autoridad, incluso si es arbitraria.

Hace un mes pensaba que había una pequeña esperanza de obtener un tercero grado. He podido ver al director la semana pasada. Me ha explicado que en el mejor de los casos, podría obtener un tercero grado dentro de uno año. Es decir que si todo va bien y después de haber pasado toda mi vida en prisión, podre salir con una pulsera electrónica y con una libertad condicional de una decena de años. Esta gente no es humana. Mas aun porque el director me decía que la decisión de mantenerme preso era verdaderamente “retorcida”. Es la palabra exacta que ha empleado. Me enteraba, también, que no era el fiscal de Troyes que me mantenía preso, este solo había ratificado, con leyes ”vetustas” una decisión de la dirección de los asuntos criminales y de indultos, o sea el ministerio. No se si la palabra «vetusta” es apropiada, mi mantenimiento preso esta argumentado con jurisprudencias de 1938, 1957 y había olvidado de: 1861! Mas que “vetusta” es surrealista. Además recuerdo que para el estado español me encuentro en libertad condicional.

Que dicen los abogados? El primero no quería denunciar mi situación. La segunda todavía no ha hecho nada. El problema es que los abogados no son gratuitos y no tengo con que pagar los honorarios de un bueno abogado, lo que  me impide emprender una lucha jurídica eficaz. Para este propósito, unos kompas de Valencia, en España, contactaron la persona que se ocupa de mi web para pedirle de abrir una cuenta bancaria para poder enviar un poco de dinero. Como se dice en España:” Las gracias solo se las da a los curas”. He estado en muchas luchas y he participado a algunas iniciativas para recolectar fondos para grupos de apoyo al exterior pero nunca me ha gustado ver a los compañeros pedir dinero para campañas individuales. Tengo, incluso, dificultades, cuando se trata de aceptarlo de los amigos pero vista la situación es de agradecer porque tampoco es fácil vivir preso sin un duro y no tengo la  intención de ir a hacer los zapatos de los carceleros, por lo tanto y a pesar del dicho sobre los curas agradezco las aportaciones.

He arreglado, un poco, una parte del programa de actividad que había presentado a mi salida del aislamiento en España, y que había tenido bastante éxito. Lo hice para dar un poco de contenido a  mi web y hablar un poco de lo que soy al margen de las imágenes que los unos y los otros proyectan para definirme. Estoy un poco cansado de las leyendas negras que me persiguen. Lo estaba ya hace 10 años! No porque hay algo de que tendría que arrepentirme pero mi silencio ha permitido a mas de uno de justificar lo injustificable y desgraciadamente  no pertenecían siempre al poder.

Siempre me he callado. Muy raramente he firmado los textos que he escrito por provocar o alimentar unas luchas colectivas, por humildad y porque no soporto la notoriedad. He esperado más de 20 años para explicar las razones del asesinato del Puerto I porque solo me concernía a mí y a la familia de la victima. Nunca he hecho la más mínima concesión a mis principios incluso en los peores momentos. A veces he sido incluso un poco injusto juzgando a las personas porque su comportamiento iba en contra de mis principios. Mis principios son lo que soy y me han valido pasar toda mi existencia en la cárcel y los mismos van a hacer que pase el resto de mi vida en la misma. Sin embargo son ellos que me han permitido sobrevivir. Como no dudo un instante que la web es visitada por ciertas personas que deben ser mas bien preocupadas de ver aparecer unas verdades que han ocultado con “maldecires”, les pediría de arreglar eso. Después de tantos años ignoro como lo van a hacer. Lo habría hecho yo mismo pero ignoraba el contenido de los “maldecires” hasta hace 2 meses. Incluso los amigos más íntimos no se habían atrevido a decírmelo!

No soporto, de verdad, esas historias. Es un peso que impide el movimiento avanzar y de hacer cosas constructivas. Mi  kompa me dice que en vez de denunciar las injusticias del sistema, tendríamos mas éxito, entre los anarquistas, montando una web de noticias rosas. Bromeaba pero, desgraciadamente, tiene razón y me temo que no sea solo una característica de los anarquistas. Aquí es igual, los tíos pasan sus días a criticarse los unos a los otros. Creo que es debido a la frustración porque queda bastante buena gente. Me pregunto como es la vida en sociedad después de tanto tiempo. Adaptarse a las nuevas tecnologías etc, debe ser bastante fácil, las mentalidades, ellas, debe ser otra cosa porque si la realidad carcelaria es el microcosmos de nuestra sociedad, la gente ha tenido que interiorizar toda la mierda que se nos impone y que se nos verte por la televisión.

Sin más y hasta una próxima vez os dejo deseándoos fuerza y determinación.
28 de agosto 2011

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