Solidaridad con el preso en huelga de hambre, José Antúnez Becerra

Desde Clivella, colectivo anticarcelario de apoyo a las personas presas, queremos hacer un llamamiento urgente a la solidaridad con el preso en lucha José Antúnez, y denunciar públicamente la situación de discriminación que padece, acumulando cerca de 40 años de cumplimiento de penas en las cárceles del estado, bajo la imposición de una cadena perpetua encubierta, aun no estando ésta – almenos hasta ahora- amparada por la ley.

Antúnez lleva en huelga de hambre des del 23 de enero y su estado de salud es grave. Actualmente se encuentra en el hospital penitenciario de Terrassa. Ha perdido más de 15 Kg y está muy bajo de glucosa. Él quiere llevar su lucha adelante y que su voz sea escuchada. Por eso se hace un llamamiento urgente para presionar a instituciones penitenciarias y a la dirección de la cárcel de Brians 2 para que revisen el caso de José Antúnez Becerra.

José Antúnez fue miembro de COPEL, (Coordinadora de Presos En Lucha), agrupación muy activa durante los años 70 y 80 que llevó a cabo diversas reivindicaciones en todas las cárceles del estado para conseguir la amnistía de todxs lxs presxs, e intento extender una conciencia nueva entre lxs presxs sociales sobre los derechos que les correspondían como seres humanos. Durante un tiempo dicha conciencia y sentimiento de solidaridad se mantuvo y manifestó con repetidas acciones y motines, con los que en algunos casos consiguieron mejoras y en general, denunciar la función del sistema carcelario.

La larga trayectoria carcelaria de Antúnez siempre se ha caracterizado por la denuncia de las frecuentes injusticias, vejaciones, torturas y muertes que con tanta frecuencia se dan en prisión con la complicidad de partidos políticos e instituciones. También con la pasividad de una gran parte de la sociedad que apenas se percata de la vulneración de derechos humanos, marginación o explotación laboral que esconden las cárceles, así como de la doctrina del castigo y humillación por el cual se rigen, dirigido básicamente a los sectores empobrecidos de la sociedad. Por ello, Antúnez es tratado como un preso hacia el que dirigen particularmente su desidia.

Antúnez participó en el motín de la cárcel de Quatre Camins en el año 2004, originado como un “grito” desesperado de denuncia de los abusos y malos tratos que se venían dando de forma frecuente en esta cárcel, y que culminó con la consiguiente represión de un considerable número de presos, los cuales fueron intensamente torturados y aislados en condiciones extremas. El resultado fue el de costumbre: los presos fueron condenados a cumplir largas penas de prisión, entre ellos Antúnez, y los carceleros y funcionarios, entre ellos el subdirector médico de Quatre Camins, Xavier Martínez Redondo, condenados a penas leves que no se han llegado a cumplir.

La hipócrita, e incorrectamente llamada, “rehabilitación penitenciaria” tiene como objetivo intentar doblegar a las personas presas, por medio de malas prácticas como el chantaje y la humillación. En el caso de Antúnez, como en el de tantxs otrxs presxs, la doctrina de la rehabilitación ni siquiera se aplica al presentar éste una actitud insumisa.

En el caso de Antúnez, como en el de tantas otras personas presas, la perversión del sistema de “rehabilitación” le ha colocado en la tesitura de, aun aceptando realizar el programa de tratamiento, la administración carcelaria no le permite realizarlo y ni siquiera le hace propuesta al respecto, retrasando deliberadamente y con mala fe su salida de prisión y condenándole a la ya mencionada cadena perpetua.
El espíritu de lucha y la resistencia de Antúnez le han llevado a realizar varias huelgas de hambre. La última, comenzó en enero de 2014 y duró 36 días, para pedir el cambio de cárcel desde Brians 1, donde estaba marginado. Ante las promesas de la jueza de vigilancia penitenciaria y de la dirección de la cárcel, decidió abandonarla. Ha pasado un año desde entonces, y ante la vulneración de sus derechos fundamentales, el pasado 23 de enero comenzó otra huelga de hambre.

La cárcel y todo el sistema penal y policial no afectan sólo a determinadas personas: día tras día, la democracia capitalista que nos gobierna, demuestra que es un eficaz medio de castigo contra todos los sectores sociales insumisos y disidentes. Las cárceles son la expresión más clara del sistema de dominación que sufrimos. Las leyes que precarizan nuestras vidas no hacen distinción: es el péndulo que utilizan para amedrentarnos, bien por medio de penas de prisión, directamente, o con el chantaje económico de las penas-multa.

Con este comunicado, Clivella quiere hacer extensiva la solidaridad con la justa lucha de José Antúnez, como con la de lxs presxs que con su actitud de resistencia en las condiciones más difíciles se enfrentan al despotismo carcelario.

¡¡ABAJO LOS MUROS!!
¡¡SOLIDARIDAD PRESXS EN LUCHA!!

Clivella | Col·lectiu de suport a persones preses
Barcelona, febrero de 2015
laclivella@gmail.com